Perspectiva de ida y vuelta
... Y A LA VUELTA
Qué sublime sensación
estar vacío y ser
de repente
nadie y a la vez
estar lleno de Mundo
existir árbol
no enfocarse
en nada, ser Todo
nuevamente (no recuerdo).
A LA IDA ...
No me pidas que te dé lo que no tengo:
pídeme lo que no deseo darte.
No pretendas darme aquello que deseo:
restríngete a lo mero necesario.
No me hables:
escóndeme tu amor en las palabras;
no me toques:
unta con tu amor suaves caricias;
no me mires:
imprégnate de amor en lo profundo, donde pueda
hundirme, ahogarme, al cabo disolverme
en ti,
en ti, en lo difícil.
Mas si acaso vieses que no puedo,
que el peso de mis huesos sobrepasa
al lastre de las lágrimas que vierto
en el camino,
no esperes, no dudes, no me dejes
aprender a manejarme en el destino,
¡no!:
acude sin demora,
por favor,
te lo suplico,
pues siento que más tarde
será tarde.

